Querida mam√°

Querida mam√°,

Mientras estoy sentada escribiendo esta carta, me acuerdo de cu√°nto tiempo he albergado todos los pensamientos, sentimientos y secretos que estoy a punto de revelar en esta carta. Puedo sentir que el peso de la carga que he estado llevando empieza a disminuir, con cada palabra que escribo.

Durante los √ļltimos veinte a√Īos, me he aferrado a mucha culpa, verg√ľenza, pena e ira. Y por muchas veces que haya intentado escribir y completar esta carta, la verdad es que, cuando encontraba las palabras que quer√≠a escribir, estaba demasiado drogado… demasiado jodido para hacer siquiera un intento a medias. Pero hoy no… ¬°NO!

Estoy sobrio, l√ļcido y preparado para hablar de todos los secretos de ¬ęlo que pasa a puerta cerrada, se queda a puerta cerrada¬Ľ que siempre insististe en que eran cuentos chinos e invenciones de un ni√Īo problem√°tico que buscaba atenci√≥n.

Por favor, perm√≠teme empezar diciendo que TE PERDONO y te quiero… y que esta carta no es para machacarte ni para que sientas que los problemas en los que me he metido o las decisiones cuestionables que he tomado son de alg√ļn modo culpa tuya.

Tambi√©n quiero decir que siento las cosas malas y odiosas que he dicho y hecho a lo largo de los a√Īos y que, aunque mi consumo de drogas me hizo hablar durante muchos a√Īos, eso no es en absoluto una excusa para mis acciones.

Hemos pasado grandes momentos, ¬Ņverdad? Hemos re√≠do hasta llorar… Nos hemos apoyado mutuamente en momentos muy duros y dif√≠ciles… Nos hemos sostenido mutuamente a trav√©s de las penas y las l√°grimas… Hemos experimentado el amor, el odio, la vida y la muerte.

Dios sabe que hemos tenido algunas peleas a golpes y hemos dicho cosas que no quer√≠amos necesariamente. Nuestra relaci√≥n ha sido una aut√©ntica monta√Īa rusa, por no decir otra cosa.

Mirando hacia atr√°s, nunca pude entender por qu√©, cuando m√°s lo necesitaba, no me protegiste…

¬ŅPor qu√©, a los 7 a√Īos, me llamaste mentirosa y me despreciaste como a una ni√Īa que s√≥lo buscaba atenci√≥n, cuando mi hermana mayor te advirti√≥ de lo que tu entonces novio hab√≠a intentado hacerle a ella sin √©xito, pero s√≠ a m√≠?

¬ŅPor qu√© nunca me dijeron que lo que me hac√≠a era enfermizo, demente e incorrecto?

La verdad es que, a esa edad, no ten√≠a ni idea de que lo que estaba haciendo no deb√≠a sentirse bien… ni de que dejar√≠a una impresi√≥n duradera no s√≥lo en la forma en que ve√≠a a los hombres, el amor y el sexo… sino tambi√©n en la forma en que ve√≠a la seguridad, la protecci√≥n y, lo que es m√°s importante, la forma en que me ve√≠a a m√≠ misma durante una buena parte de mi vida.

¬ŅY por qu√©, por qu√©, por qu√© no fue el √ļnico que tuvo la oportunidad de hacerme algo tan horrible como eso?

¬ŅPor qu√© hubo otros que tuvieron la oportunidad de mirarme con pensamientos e intenciones tortuosas y luego, en alg√ļn momento, llevar a cabo esos mismos pensamientos y acciones, sin consecuencias?

¬ŅPor qu√© no protegiste a la hija que juraste amar con todo tu coraz√≥n? ¬ŅFui yo? ¬ŅFue algo que dije? ¬ŅAlgo que hice? ¬ŅAlgo que no hice?

Ten√≠a casi 13 a√Īos cuando tu entonces tercer marido me puso las manos en el culo, toc√°ndose, con la sonrisa m√°s fea en la cara.

No recuerdo si eso fue antes o después de encontrar la pornografía de menores de edad que se parecían a mí en el ordenador de casa, que todos utilizábamos.

Y mientras tanto, no s√≥lo tu marido estaba interesado en tu hija de 13 a√Īos, sino que tambi√©n lo estaba el l√≠der del grupo de j√≥venes de 18 a√Īos de nuestra iglesia, al que tu marido adoraba y del que jurabas que era ¬ęel joven m√°s simp√°tico y responsable que hab√≠as conocido en mucho tiempo¬Ľ.

Cada vez que me recog√≠a para ir al grupo de j√≥venes o a otras salidas y actividades de la iglesia, se aseguraba de hacer alguna parada al azar, en alg√ļn lugar escondido al azar, para conseguir un trozo de la inocencia y el esp√≠ritu libre de tu joven hija.

Durante este tiempo, enferm√© de un trastorno alimentario, lo que permiti√≥ a mis 4.0 GPA en la escuela para caer significativamente a un rid√≠culo 1,5 GPA, dej√© de involucrarme en mis intereses extracurriculares…

Por el amor de Dios, me cort√© el pelo en ¬ępicos de bollera¬Ľ, me puse toda la ropa negra, me amonton√© en el maquillaje oscuro… esperando y rezando para que fuera demasiado fea para meterse conmigo por m√°s tiempo… para que ya no fuera el objeto de sus asquerosos juegos.

Supongo que nunca recibieron el memor√°ndum, porque continu√≥. ¬ŅCu√°ntas veces se les llam√≥ la atenci√≥n sobre todo esto? ¬ŅCu√°ntas veces te rogu√© que me dejaras quedarme en casa?

¬ŅCu√°ntas veces me castigaste porque me ¬ęport√© mal¬Ľ? ¬ŅCu√°ntas veces me echaste la bronca y me hiciste zumbar los o√≠dos porque llor√© y grit√© y me dio un ataque porque te quedaste con tu marido? ¬ŅPor qu√© no protegiste a tu hija?

Estaba a un par de semanas de celebrar mi 15¬ļ cumplea√Īos cuando volv√≠ a tu casa tras una breve estancia en una casa de acogida. Para entonces, cre√≠a que no ten√≠as derecho a intentar decirme qu√© hacer o c√≥mo vivir mi vida. Y no opusiste mucha resistencia a mi actitud rebelde de ¬ęno puedes decirme una mierda¬Ľ, as√≠ que me dej√© llevar y lo llev√© a un nuevo extremo.

Sal√≠a hasta tan tarde como quer√≠a, con quien fuera el ¬ęsabor de la semana¬Ľ o el m√°s alocado y salvaje, dec√≠a palabrotas como un marinero, beb√≠a todo el alcohol que pod√≠a conseguir, probaba la marihuana e incluso probaba los opi√°ceos por primera vez.

Incluso conoc√≠ al padre de mis hijos por esa misma √©poca y casi inmediatamente me mud√© con √©l, a pesar de que era un alcoh√≥lico de 22 a√Īos, con un trabajo intermitente y sin ninguna ambici√≥n ni deseo de hacer nada m√°s que pasar todas las horas de vigilia enredado en las s√°banas con tu hijo de 15 a√Īos.

Estabas ocupado con tu perfil de citas online… contando a todos los pervertidos lo hermosa, inteligente y talentosa que era tu joven hija. ¬ŅEra esa la raz√≥n por la que recib√≠as tantas respuestas? ¬ŅPor qu√© no pudiste proteger a tu hija de las malas intenciones de tus pretendientes?

Me sent√© en el cuarto de ba√Īo de nuestra ¬ęcasa¬Ľ cuatro meses despu√©s de los dulces 16 m√°s escandalosos, con no s√≥lo una sino seis pruebas de embarazo POSITIVAS esparcidas por la encimera.

Baj√© las escaleras con las l√°grimas cayendo por mis mejillas y, antes de que pudiera pronunciar una palabra, me dijiste: ¬ęEst√°s embarazada, ¬Ņverdad?¬Ľ, sin mirarme ni cambiar de expresi√≥n.

Al cabo de una semana, estaba fuera de tu casa y me estaba convirtiendo r√°pidamente en un adulto.

Avancemos casi cuatro a√Īos, te hab√≠as vuelto a casar, yo era la madre de un guapo ni√Īo, pero necesitaba volver a casa debido a una imprevista condena de prisi√≥n impuesta al padre del beb√©.

Volvimos a caer en una rutina un tanto materno-filial. No muy diferente a mi rocambolesca infancia; de hecho, tu nuevo marido incluso encajó en el mismo papel de viejo asqueroso, emborrachándome tanto que vomitaba en la papelera de mi cama mientras tenía las manos metidas en los calzoncillos.

¬°¬°¬°UUGGHHH!!! Avancemos otros tres a√Īos y yo estaba de nuevo en casa viviendo con mam√° querida y t√ļ segu√≠as con el mismo perdedor.

¬ŅRecuerdas cuando me llam√≥ y me dijo todas esas cosas desagradables y horribles sobre lo gorda y asquerosa que eras y que la √ļnica raz√≥n por la que trataba contigo era porque quer√≠a acercarse a m√≠?

Si no recuerdo mal, se desmay√≥ por m√≠ y me dijo lo hermosa que era y lo mucho que se enamoraba de m√≠… todo ello por el altavoz para que se pudiera o√≠r cada miserable palabra que sal√≠a de su boca. Menos de una semana despu√©s, estaba en la c√°rcel, enfrent√°ndose a tres delitos graves, que no s√≥lo hab√≠an sido presionados por ti, sino que eran completas mentiras. Protecci√≥n contra m√≠ mismo, hab√≠as dicho. ¬ŅEh?

Los ocho a√Īos siguientes fueron nebulosos y nublados, sobre todo porque estaba demasiado drogado para prestar atenci√≥n o para que me importara.

En medio de todo ello, me perd√≠… total y completamente. Me pon√≠a delante del espejo y me mortificaba tanto la persona que me devolv√≠a la mirada que lloraba y le gritaba al maldito aparato. Me descontrol√©, casi mor√≠ una o dos veces y no me import√≥ nada.

Perd√≠ todo lo que ten√≠a m√°s de una vez, perd√≠ las dos √ļnicas cosas que significaban algo para m√≠ en este mundo y me perd√≠ m√°s y m√°s cada d√≠a.

Pasé meses en la cárcel, sólo para salir y volver a estar como antes, a pesar de mis esfuerzos. Entonces, un día me desperté y me di cuenta de que si alguna vez iba a avanzar, tenía que dejar de vivir en mi atormentado pasado.

Así que me senté y finalmente escribí esta carta, que quizá nunca leas. Porque tengo que perdonarte y dejar atrás el dolor y la ira. Después de todo, has seguido viviendo tu vida, felizmente por lo que sé, y ahora me toca a mí.

Te quiero mamá, pero ahora te querré desde una distancia que nos proteja y nos cure a las dos. Siempre seré la hija de mi madre, pero ya no permitiré que los fantasmas de mi pasado dicten cómo vivir mi presente y mi futuro.

Siempre y para siempre, la hija que se protege

de Candace Barish