No busco el tipo de amor que me obliga a demostrar mi valĂ­a

Siempre me fijaba en otras mujeres. Mujeres fuertes. Mujeres independientes. Siempre las he admirado por sus sonrisas amables y sus risas genuinas.

Parecía que estaban completas y que eran felices con sus vidas. ¿Por qué no podía ser yo como ellos?

Me parecía patético para mí mismo, pero la constante batalla por ser perfecto y por demostrar a todo el mundo que era digno de respeto y aprecio drenaba mi energía. Especialmente cuando se trataba de ti.

Eras el tipo de hombre que pensaba que nada era suficientemente bueno para Ă©l. Nada podĂ­a satisfacerte.

De alguna manera, estabas amargado contigo mismo y no sabĂ­as cĂłmo enfrentarte a ello, salvo para seguir propagando tu insatisfacciĂłn allĂĄ donde fueras.

El día que viste que yo era la víctima perfecta para ello, te aferraste a mí y ése fue mi final. O al menos eso fue lo que pensé.

CreĂ­a que era fuerte y que podĂ­a soportar todo lo que la vida me lanzara, pero no todo lo que tĂș me lanzabas.

TemĂ­a constantemente por mi vida y temĂ­a acabar con la cabeza entre las rodillas, suplicĂĄndote que pararas.

Era como un mundo completamente nuevo de miedo constante que nunca habĂ­a visto antes. Nada de lo que hiciera serĂ­a lo suficientemente bueno para ti y, segĂșn tus palabras, no valĂ­a nada.

A tus ojos, no era lo suficientemente humana para que fueras humana conmigo.

Después de todo lo que pasé por tu culpa, decidí que ya era suficiente.

No voy a soportar mås esto, porque mi corazón no puede soportar mås dolor. Se ha destrozado en pequeños pedazos y ya no es lo suficientemente fuerte como para romperse.

SĂłlo mi mente ha encontrado el camino correcto y se llama ÂĄSOY LO SUFICIENTEMENTE BUENO!

Soy lo suficientemente bueno y digno de amor, lo quieras ver o no.

No hay nada de eso ni nadie que pueda convencerme de que no es cierto, porque me han engañado para que piense eso demasiadas personas que no importaban realmente en mi vida.

Esas personas no aportaban ningĂșn tipo de valor a mi vida, simplemente estaban ahĂ­ para romperme, cada vez un poco mĂĄs, porque no sabĂ­an cĂłmo manejar sus propios corazones heridos.

Pero Ă©se no era el camino y nunca serĂĄ el camino de la curaciĂłn.

Durante bastante tiempo, temí volver a enamorarme y que todo volviera a ser como antes, pero la sensación liberadora que experimenté cuando por fin me consideré lo suficientemente buena me ha demostrado que sólo tengo que esperar a la persona adecuada.

No tengo necesidad de demostrar mi valĂ­a a nadie nunca mĂĄs. Soy mejor que eso.

Me he preguntado constantemente qué posible maldad en las personas les hace abusar de otra persona para que piense que no es digna de vivir y ser amada y nunca he llegado a una conclusión verdadera, sino a una salvación que es «ser suficiente para uno mismo».

Y todas esas mujeres a las que antes admiraba no sĂłlo tienen eso; no derriban a los demĂĄs para demostrar su propia valĂ­a, sino que se elevan levantando a los demĂĄs.

Por eso no me conformaré con nada menos de lo que merezco y me merezco lo mejor. Me merezco a alguien que esté ahí para levantarme cuando lo necesite y yo estaré ahí para él cuando me necesite.

No necesitaré demostrarle mi valía y esa es la meta que me propongo alcanzar. No hay nada que no pueda hacer y no me dirå lo contrario.

No me apagarĂĄs ni me harĂĄs sentir mal conmigo misma, porque la Ășnica persona que tiene poder sobre mis emociones soy yo misma.

Pero gracias por mostrarme esta fuerza que tengo, porque no sabĂ­a que existĂ­a. Te debo una por esto.

Tal vez un dĂ­a te des cuenta de que has perdido algo precioso porque no fuiste capaz de ver mĂĄs allĂĄ de tus propias inseguridades.